La nostalgia por el cierre de nuestro memorable Encuentro se hizo mucho más llevadera con una nueva ocasión para compartir. El 16 de septiembre las chicas marplatenses se reunieron a celebrar el cumpleaños de Marisu, mientras en Buenos Aires hicimos lo propio en honor al de Gladis.
Aquello de usar la primera persona del plural es pura costumbre, porque el artista del asado de rigor fue Horacio.
Sabrán que Liliana no se perdió un solo paso de la preparación del asado y pidió todos los detalles de la construcción de la parrilla; según dijo, necesitaba una parecida en su casa.
Yo creo más bien que su interés era estar cerca del calorcito de la brasa; justo ese día en que el alma necesitaba templarse, el clima estaba como para andar bien abrigadas, aún al lado de la parrilla. Verdad que se nota el frío?
Como sé que ya entró el otoño por esos lares, he subido la foto de esta lumbre; a ver si alcanza a entibiar de nuevo el alma, como bien lo hizo aquel día de primavera.
Igual tengo diez fotos más de la parrilla (ni crean que exagero, las hay desde todos los ángulos y con varios focos y zoom); por ahora no ha llegado noticia de asado alguno preparado en Cali con ese estilo. Lo que sí les puedo asegurar es que Horacio se lució como excelente anfitrión y como generoso maestro parrillero, no se guardó ni uno solo de los secretos transmitidos de generación en generación.
En la tardecita llamamos a las marplatenses y, cómo no, también se hicieron presentes la guitarra y el canto, eso también entona el espíritu!! El instrumento musical lo fuimos a buscar a la vecindad y, a pesar de nunca alcanzar la categoría de aquella conseguida por Graciela "de paso por las mediaslunas", cumplió su papel para amenizar la reunión.
La que más disfrutó la cantata en esta primera parte fue María, aunque solo pudo estar un ratito, antes de las canciones propias de la celebración.
Sus primos, que llegaron más tarde con los demás integrantes de la familia, sí pudieron disfrutar el asado y otras canciones. Por lo que refleja su expresión, ellos se gozaron la parte más emocionante de la fiesta:
Soplar las velas y cantar a voz en cuello para que se cumplan todos los deseos y que los cumpla feliz.
Esta vez solo había una velita y no el número tradicional que corresponde a los años de la agasajada; quizás este pequeño desvío de la tradición se hizo para preservar la cubierta de la bonita torta del destrozo que ocasionaría colocar el número correcto ;).
Para terminar, una foto que no necesita audio. Bien podría tener la cara totalmente tapada y sabríamos que la protagonista es Gladis; tan propio es el gesto aquí inmortalizado, que la posición de la mano basta para identificarla.
Y bueno, contrario a lo que anunciaba el clima, la de ese domingo fue una tarde muy cálida, debido principalmente a tu compañía y a la de tu hermosa familia; las palabras quedan cortas al decir "Gracias, Gladis", gracias por compartir tanta vida.
Ah! ... y Feliz Cumpleaños a las mellizas del 16 de septiembre!!
Y bueno, contrario a lo que anunciaba el clima, la de ese domingo fue una tarde muy cálida, debido principalmente a tu compañía y a la de tu hermosa familia; las palabras quedan cortas al decir "Gracias, Gladis", gracias por compartir tanta vida.