martes, 6 de noviembre de 2007

Sesiones Pre-Congreso

Las actividades precongreso realizadas mediante intercambio virtual no se incluirán en este blog, aunque forman parte de mi archivo; todavía guardo un mail de Silvia confirmando que pensaba asistir al Congreso ... y es de octubre de 2006! Eran sueños apenas en ese entonces, desde marzo de este año sí tengo varios de Marisu, que actuó maravillosamente como anfitriona cibernética.
La primera sesión de bienvenida desafortunadamente no tiene registro gráfico; fue un delicioso almuerzo en lo de Silvia, celebrado el domingo 9; sabía que también me encontraría con Gladis pero la sorpresa fue la llegada de Alejandra Luna con su hija (por cierto, si alguna tiene su correo enviárselo por favor a Liliana que perdió el papelito del apunte). Una tarde tan espectacular que hasta el clima exterior se unió a la cálida acogida que nos prepararon Silvia, María y Rocío, en compañía de Gladis, Alejandra y su hija, aprendiz de colega. Para cerrar el día de inicio del encuentro, el sol radiante mostró sus mejores galas, como anunciando el cúmulo de sensaciones y emociones que se iban a agolpar para convertir nuestro encuentro en una GRAN semana.La foto la tomaron Sol y Lala desde algún otro lugar de mi Buenos Aires querido; con nuestras compañeras de suite, nos encontramos el día siguiente, ya en Mar del Plata y justo antes de salir con Liliana a la sesión oficial de bienvenida en casa de Marisu. Ellas compartieron mi expectativa, ese brinca-brinca que no sabía en cuál parte del cuerpo o del ama se ubicaba, el principal síntoma era mirar a cada rato el reloj y el mapa, igualito que el domingo en Buenos Aires, quizás un poco más acentuado porque justo a Marisu y a Graciela las había dejado de ver hacía más tiempo, ni siquiera tenía claro cuándo!
La recepción fue inesperada: los abrazos y las presentaciones de Eduardo y Héctor fueron en la entrada del edificio! Cual llegada de personajes que se esperan al pié de la escalerilla del avión; hasta me pareció oir la fanfarria que acompaña en esas ocasiones la bienvenida, aunque la verdad no oía, no veía, no nada, solo sentía una profunda emoción y creo que las vibraciones todavía tienen ondas que repuntan por ahí. Más adelante subimos al departamento de Eduardo y Marisu; nos sentamos, adivinan alrededor de qué? ... correcto! La mesa servida con delicias preparadas por la organizadora del evento; ella, muy juiciosa, compartió sus secretos de cocina pero los apuntes quedaron entrecortados por la emoción del momento, así que espero que me copie de nuevo las recetas para descrestar a mis hermanas.En la foto, obviamente tomada cuando habíamos dado buena cuenta de los manjares, quedó grabada la primera decisión importante de nuestro Congreso: "No más agua" ordena Eduardo, bajo la mirada vigilante de Graciela, nuestra catadora experta.Obedientes, por primera vez en muchos años, seguimos el consejo del anfitrión y compartimos nuestras primeras actualizaciones con un buen champán; mucho mejor que el que me pareció que tenía Gladis escondido en su bolso en aquella foto del Hogar, mi neurona debió confundir ambas ocasiones ;). A propósito ¿quién tomó ron? la botella de Bacardi es testigo de nuestra extrema sumisión a la instrucción de mezclar todo tipo de espirituosos, incluidos los licores, por supuesto.Con ocasión de la mesa redonda de apertura, posamos, claro está, para la primera foto oficial de asistentes al Congreso. Las demás mesas seguramente fueron cuadradas y en diversos salones, pero esa, la redonda de la inolvidable noche de bienvenida, tuvo el encanto de dar inicio al reencuentro. Marisu, en su papel de anfitriona, lo había organizado con tanto cariño que cada detalle fue un anticipo del sueño convertido en realidad, que al concretarse día a día superó con creces todas mis experctativas. Gracias Marisu, valieron la pena todos los mensajes intercambiados durante casi un año y todos los preparativos para esa bienvenida imborrable!!
En próximas entregas, veremos como se fueron integrando las demás participantes a medida que se desarrollaron las distintas sesiones; de paso, podremos enriquecer los recuerdos con los comentarios para poder releerlo, o más bien estudiarlo, cuando la neurona esté en la fase nebulosa de su intermitencia ;).

1 comentario:

Unknown dijo...

Coincido con Nenena, con el cuento de tener borboletas (en portuguéz tienen mas alboroto las mariposas) entre el estomago a punto de salir volando desde que se asoma la luz de Buenos Aires en la distancia, mirada desde el avión. Las ganas de encontralas fue mutua... pareciamos dos niñas que van por primera vez al colegio despues de unas vacaciones largas. Nenena me habia contado de los cuentos, las habías detallado a cada una, que preparo mi interés con intensidad. Ganas de conocerlas, de verlas, de escuchar sus recuerdos, de disfrutar sus ganas de encontrarse. Si creo, ese domingo en lo de Silvia y la noche donde Marisu en Mardel, tuve la fortuna de entrar en un circulo de amigas de toda la vida... que se afirmo despues durante las dos semanas que estuve en tierra Argentina. Me identifico con ese grupo maravilloso que me acogio como una más, desde siempre!!! Sigo recordando tan gratos momentos que me ha costado mucho entrar a la realidad del laburo de nuevo...Es mejor entrar al blog que andar trabajando con los bultos que tengo acumulados.