viernes, 18 de enero de 2008

Congreso 2007: Asado de Clausura

El verdadero Congreso no podía cerrar sino con un asado argentino, preparado con todo el esmero que requieren las tradiciones criollas por esos hospitalarios pagos; todo un agasajo para nuestros paladares. Desde las sesiones pre-congreso, Graciela tenía amenazado a Héctor con las peores torturas medievales; todas las penas del infierno lo esperaban si su preparación se alejaba un milímetro de sus expectativas de gourmet calificada para tal degustación. Nuestro conferencista magistral no nos defraudó, todo lo contrario, el asado quedó absolutamente delicioso (vale anotar que su pericia no le sirvió a Héctor para librarse de dormir en el comedor!). Solo faltaba un bombo para acompañar las canciones criollas y ... un clima más primaveral que el que nos deparó Mardel; razón por la cual debimos sesionar a cubierto de las inclemencias climáticas en el salón Comedor-principal, en lugar de hacerlo en mi recordado patio al pie del centenario nogal.Cerca de las 22:00 estabamos listos para acometer la ardua tarea de consumir las cantidades monumentales de comida dispuestas para la magna ocasión. Pueden observar que la lechuga luce fresca y seca, contribución de Liliana que obviamente la retrató para demostrar la eficacia de su cenrífuga manual ;).En la instantánea tomada por Gladis, pareciera que Graciela cuenta cabezas (si era así más bien debía contar bocas, grandes bocas!) para comprobar por enésima vez si sus cálculos para la compra habían sido correctos; que tal! Si hubieramos comido más habríamos tenido que conseguir tres valijas adicionales para la ropa de repuesto. Leo y Juan (solo se le ve el brazo pero ahí está) esperan atentos a ver si les dan permiso de acompañarnos. Permiso concedido. Juan pasa tímidamente al lugar asignado, con un plato servido con mayor timidez aún; pobres muchachos, cómo debieron descansar después de semejante invasión septembrina! Los anfitriones marplatenses observan, cada uno a un lugar distinto eso sí, para que no se vaya a escapar el más mínimo detalle fuera de lugar. Alguien debió contarles que en esta tierra colombiana a la clausura la llamamos "sesión solemne", y se lo tomaron al pie de la letra! Cómo me divierto con cada foto, hasta por la compu sin audio deben escucharse mis carcajadas :).Al contrario de los preocupados organizadores, las chicas de enfrente se la gozan sin preocupación alguna; Gladis y Sol andan en quién sabe cuál cuento divertido mientras llegan los manjares.Una hora más tarde ya hemos dado cuenta de las bandejas con asado, lo único que le quedará a Eduardo cuando llegue será ensalada. Hecho que, por lo visto, no produce inquietud alguna ni en Marisu ni en Graciela; a esta altura de la noche están realmente ocupadas en atender a una parte imprescindible en nuestras sesiones: la sección de anécdotas.En la cabecera, sin embargo, todavía hay quienes se encuentran concentradas en el taller "Cómo comer a dos carrillos y no morir en el intento", cierto, Lala? Hablé en plural, pero no, por la sonrisa de Marianel mientras se aplica a la tarea, es evidente que su oído está atento a los cuentos que se escuchan en torno a la mesa cuadrada.Del otro lado, las historias deben haber entrado en el momento trágico, a juzgar por mi expresión al menos. Si piensan que es una foto semicatastrófica, les advierto que la incluyo en este blog porque ... no es la más terrible que tengo, las hay peores!Para la muestra ... basta un botón. Liliana, de por Dios, al menos acordáte de qué trataba el cuento que originaba tales contorsiones; de lo contrario no tendré más remedio que retirarte el permiso de usar mi cámara ... de por vida!Bueno, como bien recuerdan, yo no era precisamente la cuentera estrella, ese papel se lo ganó Graciela con méritos suficientes. En el fallido álbum de Kodak decía que aquí estaba rememorando la famosa payada, maravillosamente escenificada con Marianel en el salón de telares, la del "bicho tuito vestio e'verde", ese que inspiró el título de este blog.Justo enfrente, mientras Gladis escucha asombrada las historias que saltan de un lado a otro de la mesa, Marianel mira directamente a la cámara con cara de "qué cosas las que cuentan estas chicas, yo jamás ...". Ah! claro que sí; durante esos años de retozos e inocentes travesuras mantuviste, junto con tu compañera de la derecha, siempre a punto la agudeza y prendida la chispa; eso se nota en los risueños ojos que no logran esconder tras la "gaff"!!Para no alargar mucho este archivo, termino con una secuencia de los anfitriones que expresa el ambiente de la sesión de clausura. Graciela como siempre anima la reunión y en esta ocasión cuenta con Héctor como su mejor público. Noten la idéntica expresión de risa contenida.De la sonrisa a la risa compartida, y a ...la carcajada abierta, en dúo perfectamente sincronizado que hizo estremecer la lente que captó el momento. Ah, malaya no haber tenido una grabadora para recordar de verdad el cuento y escuchar, relato y reacción, en vivo!
Y aunque podríamos afirmar que "fueron felices y comieron perdices", todavía quedan varias fotos de la clausura, así que prefiero hacer honor a Sherezada y dejarlo en un continuará ...

2 comentarios:

Unknown dijo...

Nenena, estan buenisimas las fotos, pero los comentarios me ubicaron inmediatamente en ese día, son regios!!!!. El movimiento de las conversas de aquí para allá, los preparativos para sentarnos a la mesa... todo salta al recuerdo como una noche de gala!!! Gracias por desempañar esos momentos, aún me sonrio mirando la secuencia de las ultimas fotos. Besos a Todas

Anónimo dijo...

Coincido con Nenena, que deberíamos haber grabado y filmado todo, para registrar cada uno de los comentarios y anécdotas, aunque esta "fiera de la computación" ha realizado un trabajo hermoso para que podamos recordar cada uno de los momentos vividos. Gracias nuevamente a todas y cada una por lo que brindó en este encuentro. FELICIDADES!!!Marisu